Transparencia
Metodología
1001 alimentos puntuados con los mismos criterios. Así se construye cada score.
De dónde salen los datos
Los precios son de supermercados españoles reales, con Mercadona como referencia principal. Se verifican antes de publicar y aun así varían por zona y fecha: por eso cada ficha declara el supermercado de origen.
Los índices glucémicos y datos de saciedad provienen de tablas académicas publicadas. Cuando hay rangos, usamos el valor central y lo declaramos en la ficha.
Cómo se reparte la puntuación
Energía (0–30) y Coste (0–30) pesan más porque son las variables con mayor impacto en el día a día. Tiempo (0–20) y Rendimiento (0–20) completan el score.
El total de 0 a 100 se traduce en grados: A (80–100), B (50–79) y C (0–49). Un grado C no significa «prohibido»: significa bajo retorno medible.
Lo que el sistema no hace
No inflamos scores. Si un alimento no llega al máximo en una variable, la ficha explica por qué.
No usamos lenguaje de marketing: «sano», «saludable», «fit» y «detox» no existen en esta base de datos.
Los scores son estimaciones metodológicas, no verdades absolutas ni consejo médico. Para pautas personalizadas está la dieta privada supervisada por nutricionista.